Escuela Argentina de Qi Gong

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FUEGO y AGUA – DESARROLLAR LA ENERGÍA CREATIVA

El proceso de transformación al más profundo nivel tiene lugar gracias a la Energía Creativa. Tal como se ha aprendido en los niveles iniciales, la Energía Creativa sólo se manifiesta cuando hay una interacción armoniosa entre las polaridades yin y yang. El espacio en el que tiene lugar esta interacción es el canal central del sistema de meridianos.

El Dantien central no es sólo el Caldero de la Energía Creativa.   También el espacio donde la frecuencia en la que actúa determina nuestro nivel de conciencia y el alcance de nuestro poder personal, así como nuestra capacidad de proyectar este último hacia el mundo.
Para poder hacer que nuestra conciencia se desenvuelva en la dimensión física con un grado razonable de foco y de presencia, el canal central se ve obligado a actuar dentro de una gama limitada de frecuencias.

Cualquiera que sea la naturaleza de esa gama, está claro que no abarca todo el potencial energético del Dantien central. El objetivo principal de todas las prácticas de Qi Gong como de yoga, en todas las grandes escuelas del mundo, consiste en aumentar el potencial energético del Dantien y en ampliar la gama de frecuencias que es capaz de producir.

Todo el trabajo (las prácticas) realizado en los estadios anteriores, y en especial el trabajo con las emociones negativas, crea las condiciones adecuadas para expandir la frecuencia del canal central. El trabajo de multiplicación de las emociones positivas  estabiliza las altas frecuencias en el conjunto del sistema energético, elevando aún más la frecuencia del D.T.

El objetivo principal de las prácticas de fusión  del Fuego y el Agua consiste en abrir completamente el potencial del Dantien central, lo cual se produce a lo largo del proceso de tres etapas llamado «Abrir los Tres Calderos».
El primer caldero se refiere al nivel de conciencia ordinario con el que empezamos la práctica. El foco de las prácticas es el Dantien central a la altura de la zona del ombligo. Tal como las frecuencias se elevan y se estabilizan  no se trata de verlas ir y venir-, el nivel de conciencia sube hasta la altura del segundo caldero, es decir, del centro del corazón. Es en este nivel en el que las energías de amor se expanden más allá de nuestro limitado yo, para abrazar a toda la creación y a todos los seres. No se trata de un proceso mecánico que se pueda «trucar» por medio de alguna manipulación energética. Se trata de una expansión de las propias miras que sólo se alcanza por medio de una actuación consciente de alto nivel. La apertura del tercer caldero tiene lugar en el centro del cerebro, en lo que se da en llamar la «Cámara de Cristal». Como resultado de elevar la conciencia para poder actuar desde este centro, se genera una unión con toda la creación y se proyecta espontáneamente la conciencia más allá del plano físico. A este estadio también se le llama la «Unión con el Tao».

Una conciencia elevada al nivel universal es capaz de trascender el plano físico sin ataduras o deseos incumplidos. El trabajo en el plano físico a quedado completado.